El KUGELHOPF O GUGELHUPF ya tiene polémica con los nombres. Lo he visto con nombres distintos y porque no me he querido extender mas con el título, pues también he visto Hugelhopf. ¿Cual es el correcto? Pues no lo sé, pero lo que si sé es que me ha dado mucho trabajo.
Todo empezó cuando mi hijo me trajo de Alemania un libro de cocina precioso, en alemán claro, escrito por un cocinero muy famoso llamado Alfons Schuhbeck.
Vi esta receta y me llamó la atención. Dos hermanas suizas amigas mías, me tradujeron la receta y la guardé con mis "pendientes por hacer".
Casualidades de la vida, un día por la tele, en un programa de "Las recetas culinarias de Sarah Weinner" en el obrador de Christine Ferber, prepararon este pastel y una mermelada de ciruelas que ya puse en el blog. Me apunté la receta y vi que una y otra eran distintas, no tanto en cantidades, si no en el proceso de fabricación.
El otro día me puse manos a la obra e hice la del cocinero alemán y ya vi que la cosa no iba bien, tuve que poner mas líquido y a pesar de eso la masa me quedo muy seca, pero como que no sabía su resultado seguí con el proceso, no se si bien o me equivoqué en algo. Los problemas nunca vienen solos y a la hora de hornear, tuve que acompañara a mi hijo a un imprevisto y luego lo tuve que ayudar, total que el pastel hornear 10 minutos mas y cuando lo saqué no lo rocié. En la receta dice que en caliente se ha de pulverizar con almíbar de ron.