CREMA DE CALABACÍN Y MANZANA AL CURRY

miércoles, 27 de febrero de 2013


Me encantan las cremas de verduras calentitas y con estos días grises y fríos, apetecen de verdad.
Esta crema la he sacado de Hola, es de Ricky Lauren, pero le he dado un toque con algunos ingredientes. ¿Por que será que siempre hemos de variar en algo las recetas que encontramos? No hay manera de hacerlas tal, cual. Siempre encuentras algo que parece que falte, aunque quizás para otro gusto no sea así, pero bueno, la cuestión es que siempre le hemos de dar nuestro toque, si no, no nos quedamos tranquilos.

Ingredientes para 6 personas:

1 cebolla mediana troceada
1 cucharada sopera de curry
2 cucharadas soperas de jengibre fresco rallado, o en su defecto 1/2 cucharadita de jengibre molido
1 cucharada de postre de cardamomo molido
1 pellizco de nuez moscada
sal y pimienta blanca
2 cucharadas soperas de cúrcuma
2 calabacines pequeños troceados
2 manzanas Golden peladas, sin corazón y a trozos
el zumo de 1/2 limón
1 litro de caldo de pollo
1 vaso de sidra
6 cucharadas soperas bien colmadas de crème fraîche o yogur griego
semillas de sésamo tostado para decorar

Rehogar en aceite de oliva la cebolla con un poco de sal, hasta que quede suavemente dorada.
Mientras mezclar todas las especies en un bol. 
Añadir ésta mezcla de especies a la sartén, remover y echar el calabacín, tapar y dejar cocer a fuego suave 10 minutos.
Trasladarlo a una olla e incorporar el caldo, la sidra, el zumo de limón y las manzanas. Salpimentar al gusto y dejar cocer, tapado por espacio de 20 minutos. Hasta que el calabacin y la manzana estén cocidos.
Triturar hasta conseguir una crema fina.
Servir caliente, con una cucharada de crème fraîche y espolvorear un poco de sésamo por encima.




"FARCELLETS" DE COL CON PERDIZ ESCABECHADA

lunes, 25 de febrero de 2013



En la Fonda Sala, regentada por Toni Sala y su familia, en Olost, con una estrella en la Guia Michelin, durante las primeras tres semanas del mes de Febrero, hacen las Jornadas Gastronómicas de la caza y de la trufa. Un verdadero placer culinario, donde a los que les gusta la becada, que no es mi caso, dicen que es de los mejores sitios donde la guisan.
El otro día fuimos con unos amigos a comer, y uno de los platos que degustamos fueron unos farcellets de col con perdiz, que me supieron a gloria. 
Al tener un libro que Toni escribió y estar esta receta, quise intentar realizarla.
Pero en casa siempre tenemos algún alimento en escabeche, ya que es un plato que se conserva mucho tiempo sin ningún problema y soluciona  imprevistos en un momento. Precisamente éste era de perdiz y pensé en usarlo para hacer los farsellets, por lo que el plato cambiaba completamente. Si no nos gustaba no lo publicaba y no pasaba nada. No os penséis, no las tenía todas conmigo, pero me gusta probar e inventar. A veces salen verdaderos bodrios que van directos a la basura. Pero creo que la cocina es eso y a veces sale bien y esta vez salió delicioso.

Ingredientes para 3 personas:
1 col de invierno ( de piel arrugada)
1/2 perdiz en escabeche. La receta aquí

Escaldar las hojas mas grandes de la col que mejor nos puedan servir para hacer los paquetitos, en agua hirviendo salada durante 5 a 7 minutos. Sacarlas con cuidado y depositarlas sobre un paño de algodón. El resto de la col dejarla cocer un rato mas, hasta que este cocida al punto.
Sacarla y ponerla a escurrir.
Por otro lado desmenuzar la perdiz a trozos pequeños, desposeyéndola de piel, huesos y huesecillos. Ir colocando la carne en un colador para que vaya soltando todo el líquido pudiese tener.
Sacar las verduras del escabeche y ponerlas a escurrir.
Una vez bien escurridas, cortar parte de las verduras del escabeche a trocitos, mezclar con la carne de perdiz.
Cortar también a trozos pequeños parte de la col y estrujarla un poco para que acabe de soltar el jugo.
Echar a la mezcla de perdiz la col necesaria para que nos guste de color la mezcla. La col hará la mezcla mas melosa. Rectificar de sal y añadir un  pellizco de pimienta de colores molida.




Sacar el nervio central a las hojas de col y repartir la mezcla a partes iguales entre cada hoja.



Envolver los paquetitos o farsellets, enharinar y freír en abundante aceite de oliva hasta que queden doraditos.
Servirlos sobre un lecho de verduras del escabeche. 
Este plato se saborea mejor cuando está tibio, ya que el escabeche se come frío. 

BIZCO-FLAN

viernes, 22 de febrero de 2013


Increíble, bizcocho y flan en un mismo postre y para mas inrri, no se hace en el horno. Si, lo habéis leído bien. No se hornea. Se hace en el fuego al baño María.
Esta receta la vi en el blog de "Las cosas de María " y me pareció tan especial, que no podía dejarla pasar. La acribillé a preguntas pues no me entraba en la cabeza que se pudiese hacer un bizcocho en una cazuela al fuego. Pues si!
En casa ha sido visto y no visto. Un éxito total.
Ella lo ha hecho grande, con 7 huevos, pero como tenía un molde pequeño que me iba bien para hacerlo en el fuego, he reducido las cantidades.
Lo mas importante es tener un molde que quepa en una cazuela u olla mas grande, con tapa y que se pueda hacer un baño María sin sufrir, ya que se ha de asegurar que no entre agua en el molde. Y el bizcocho subirá, o sea que ha de haber espacio entre él y la tapa.




Ingredientes para un molde flanero de 1.250 ml de capacidad:

3 o4 cucharadas de azúcar para caramelizar el molde
Para el flan:
4 yemas de huevo
5 cucharadas de azúcar
230 ml de leche entera ( es importante hacerlo con leche entera, ya que necesita su grasa para que se mantenga prieto)
Para el bizcocho:
4 claras de huevo
4 cucharadas de azúcar
Un pellizco de sal
1 sobre de azúcar avainillado
4 cucharadas colmadas de harina

Echar en la flanera el azúcar, arrimarlo al fuego y esperar a que tome un bonito color dorado un poco oscuro. Dejar que se enfríe.
Mientras poner el recipiente con el que vayamos a hacer el baño María al fuego con el agua necesaria.
Mezclar los ingredientes del flan con la ayuda de un minipimer y echarlo en la flanera.
Preparar el bizcocho:
Batir las claras con el pellizco de sal a punto de nieve con la máquina y las varillas. Añadir el azúcar y seguir batiendo hasta conseguir que queden bien fuertes. Parar la máquina. Cernir la harina sobre las claras y unirlos con movimientos envolventes y la ayuda de una espátula.
Echar esta mezcla sobre el flan. No os preocupéis, quedará encima.
Colocar la flanera dentro de la cazuela cuando el agua ya hierva.
Tapar la cazuela y dejar cocer durante 30 minutos.
Sabremos que esta hecho si tocando la masa ésta está cocida y el dedo no se ensucie.
Sacar de la cazuela y dejarlo enfriar en la flanera.
Una vez frío, dejarlo reposar hasta el día siguiente en las nevera.
No desmoldar hasta que este completamente frío y reposado, como haríamos con un flan.

Fuente: "las cosas de Maria"

FRICASSÉE DE POLLO

miércoles, 20 de febrero de 2013


Este es un plato de origen francés, de los denominados guisos blancos, que tanto se pueden hacer con aves como con ternera.
Es un plato antiguo, que en mi casa se hacia algún fin de semana, ya que en aquella época, el pollo era un alimento caro. ¡Como cambian los tiempos!
Mirando en libros antiguos he visto que además de cebolla, también se puede acompañar con champiñones, pero yo he hecho la receta tal cual la hacía mi madre.

Ingredientes para 4 personas:
1 pollo cortado a octavos 
1 cebolla grande
1 bolsa de cebollitas de platillo - una manera fácil de pelarlas es escalarlas en agua hirviendo.
harina
Caldo de pollo
zumo de 1/2 limón
1 yema de huevo
sal y pimienta blanca

Salpimentar el pollo. Enharinarlo y sellarlo sin dorar en una sartén con aceite de oliva. Una vez conseguido, sacar y colocarlo en una cazuela.
Incorporar  la cebolla cortada a lunas y las cebollitas peladas a la sartén . Rehogar hasta que queden transparentes y añadir una cucharada de harina. Remover para que se integre todo y echarlo a la cazuela junto con el pollo. Cubrir con el caldo y dejar que arranque el hervor. Una vez conseguido eso, bajar el fuego, tapar y dejar cocer por espacio de 45 minutos.
Sacar el pollo y las cebollas. Dejar reducir el caldo resultante hasta que queden unas 2 tazas. Rectificar de sal y parar el fuego. Desgrasar la salsa.
Mezclar la yema con el zumo de limón. 
Echar esta mezcla en el caldo y mezclar con unas varillas, Se hace fuera del fuego para que no se corte la salsa. Una vez bien mezclado, volver al fuego suave y remover con las varillas sin parar hasta que la salsa espese. Podemos acabar,  fuera del fuego,  añadiendo
una cucharada de mantequilla.  
Napar el pollo con la salsa. Servir bien caliente, acompañado  de las cebollitas.
También  se pueden añadir como acompañamiento,  champiñones cortados por la mitad,  limpios y rehogados con mantequilla  y zumo de limón. 



   

PASTEL Y COBERTURA CON AROMA DE CHICLE

lunes, 18 de febrero de 2013






Que si, que es verdad, que no estoy de broma!!
Normalmente soy una mujer segura y no tengo problemas a la hora de afrontar las cosas, pero eso era antes de ponerme a escribir sobre este pastel, JA!!, vaya problemón.....
Porque....¿a quien se le ocurre hacer un pastel con sabor a chicle? Pero es que cuando vi unos cupcakes de chicle en el blog de Alma, pensé que tenía que probarlo.
Mis hermanas y mis sobrinas, se rieron a carcajadas de mi. Que si te has subido a la azotea, que si estas como una cabra, que esto será horroroso, que a mi no me lo des a probar.... Bueno! Vaya retahíla de frases que me echaron.... Mi marido y mis hijos, aún peor: ni palabra.
Y como explico el gusto..... porque claro, un chicle puede ser de menta, de fresa, de tutti-frutti... Pues no, el gusto es como el del Bazzoka, ¿os acordáis? pues por ahí va. 
Es un bizcocho con sabor a chicle, relleno con una capa de mermelada casera de fresa y una cobertura de queso y mas sabor a chicle. Vamos, ya que lo hacía: un completo de chicle. 
Encontré un gel con sabor a chicle, que es la base de toda esta locura. Pero no os penséis, es una locura bien sabrosa.


Ingredientes para un molde de 20 cm.

Bizcocho:
120 gr mantequilla a temperatura ambiente 
200 gr azúcar glas
200 gr harina
3 huevos
1 sobre de levadura química
120 ml leche
2 cucharaditas de postre de pasta gel de chicle
Mermelada de fresa para el relleno

Cobertura:
240 gr mantequilla a temperatura ambiente cortada a cuadrados
250 gr queso Mascarpone
600 gr azúcar glas
2 cucharadas de leche
1 cucharadita de pasta gel de chicle


Para el Bizcocho:
Precalentar el horno a 180º y mantecar un molde de 20 cm de diámetro.
Poner la mantequilla a trozos en la maquina con el azúcar y con la pala de batir. Trabajar la mezcla a velocidad media alta, hasta que esté todo integrado y quede una crema.
Incorporar los huevos uno a uno, mezclando bien entre uno y otro
Mezclar y cernir los secos.
Mezclar la leche con el gel de chicle.
Echar a la crema, una tercera parte de la mezcla de harina, bajar la velocidad de la maquina, añadir la mitad de la mezcla de leche, una de harina, el resto de leche y el resto de harina. Trabajar entre una y otra adición hasta que se integre cada una, pero no trabajarlas en exceso.
Echar la masa en el molde y hornear de 35 a 45 minutos, según el horno. Pinchar con una aguja y si sale seca, el bizcocho está hecho.
Sacar del horno, dejarlo descansar 5 minutos en el molde y desmoldarlo en una rejilla hasta que se enfríe.


Cobertura:
Trabajar la mantequilla hasta que quede cremosa con la pala de batir, a velocidad media alta, hasta que quede como una crema. Añadir el azúcar, cuando se haya unido, incorporar el queso crema y la leche mezclada con el gel de chicle. Trabajar justo hasta que quede bien mezclado.


Montaje:
Partir el pastel en dos capas y rellenar con mermelada de fresones.
Con la ayuda de una espátula larga de acero inoxidable, cubrir las paredes y el sobre del bizcocho, intentando alisar al máximo la cobertura.
Con una manga pastelera y boquilla rizada rellena de cobertura, hacer decoración sobre el pastel.
Por cierto, a la hora de comérselo, nadie protestó. "AH! pues es bueno, está bien!".......




Sigo con las tartaletas, estos días me apetecen este tipo de platos. Aunque es un entrante, si se hacen pequeñas, sirven también como aperitivo.

750 gr cebolla roja, cortada a cuadritos
1 1/2 cucharadas azúcar moreno
1 1/2 cucharadas vinagre balsámico de Módena
1 cucharada de mantequilla
1 cucharada de aceite de Oliva Virgen
1 cucharadita de postre de hojitas de tomillo fresco, mas unas ramitas para decorar
100 gr queso feta


Hacer la pasta brisa como se indica en la receta, estirarla fina y cortar con un cortapastas redondo de 7 cm de diámetro, unos 20 a 24 círculos.
Colocarlos en una bandeja de horno sobre papel sulfurizado y cocerlos en el horno previamente calentado a 180°, durante 15 minutos o hasta que queden un poco dorados.
Mientras, rehogar la cebolla en una sartén con el aceite y la mantequilla, a fuego lento de 30 a 40 minutos, hasta que este bien cocida y transparente. Añadir el azúcar, el vinagre y las hojitas de tomillo. Salpimentar y cocer junto hasta que se caramelice. Unos 10 minutos.
Repartir sobre las tartaletas.
Desmenuzar el queso feta a trocitos y colocar un trozo sobre la cebolla y decorar con una ramita de tomillo.
Se puede templar en el horno y servir tibio.
Es mejor recién hecho.


Fuente: Veggie Food

CAKE MARMOLADO DE CHOCOLATE Y VAINILLA

miércoles, 13 de febrero de 2013


Cuando vi este cake en el blog de Su, supe que lo tenía que hacer. Me encantan este tipo de bizcochos. Y las recetas de Su, son aseguradas.
Hace tiempo publiqué uno, que mi madre siempre hacía. Pero la particularidad de éste, es que lleva leche condensada y por esto lo he realizado. Es delicioso y muy esponjoso.
Lo que he variado, es el aceite. Su, pone aceite de oliva Virgen y yo lo he sustituido por aceite de girasol. Encuentro que el aceite de oliva, es muy fuerte y le da mucho gusto al bizcocho. Yo prefiero que el gusto de aceite no predomine y por eso le pongo el de girasol, o incluso a veces lo sustituyo por mantequilla. Depende de lo que tenga en casa.


Ingredientes para un molde de cake de 30 cm.
3 huevos
220 gr de leche condensada
1 yogur natural o de vainilla
2 cucharadas de cacao en polvo
250 gr harina
1/2 sobre levadura química o 8 gr
100 ml aceite de girasol
1 cucharadita de café de extracto de vainilla

Precalentar el horno a 180º y mantecar el molde
Batir los huevos en la maquina durante 3 minutos, hasta que blanqueen ligeramente.
Añadir la leche condensada, el yogur, el aceite y el extracto de vainilla. Trabajar 2 minutos.
Sacar el bol de la maquina y cernir sobre él, la harina y la levadura, mezcladas. Remover  con movimientos envolventes con la ayuda de una espátula.
Dividir la masa en dos partes y en una, echar el cacao y mezclar hasta integrarlo.
Echar en el  molde una parte de la masa sin cacao, sobre ella acostar la masa con cacao y volver a echar el resto de masa sin cacao.
También se puede poner: masa sin cacao y sobre ella la de cacao.
Colocar el molde en el centro de horno y cocer durante 35 a 40 minutos, dependiendo del horno.
Sabremos si el bizcocho está hecho, si al pincharlo con una aguja, ésta sale seca.
Sacar del horno, dejar templar 5 minutos y desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe.
Delicioso para acompañar un té o un café.

Fuente : Webos fritos

TARTALETAS DE PUERRO

lunes, 11 de febrero de 2013




Luna, en su última receta hablaba de los despropósitos en la cocina, yo hoy hablo de los despistes, que en estos menesteres soy la reina. Creo que esto va por que soy una atolondrada.
Aunque la verdad, esta vez el resultado no ha sido un desastre, por suerte.
Veréis, tenía en la nevera dos masas, de las que compramos preparadas.
¡Si ya se! que no tienen nada que ver con las que preparamos en casa. Pero siempre tengo alguna para un imprevisto. La cuestión es que tenía una de hojaldre y una de empanada y se tenían que usar ya.
Quería hacer con la de hojaldre unas tartaletas de puerro y con mi atolondramiento, las hice con la masa de empanada.
Luego, me di cuenta y como aún me sobraba relleno, realicé tres con masa de hojaldre. La verdad, no se cuales nos gustaron mas, con los dos tipos estaban buenas.....y la presentación ya la veis en la foto. Se distingue perfectamente unas de otras.
Son buenas, tibias o frías, pero para mi gusto, pasadas unas horas ya no es lo mismo. Es mejor, hacerlo y comerlo.

Para 32 unidades:
60 gr mantequilla
1 cebolla cortada a cubos pequeños
3 puertos partidos por el medio a lo largo y cortado a rodajas de 1/2 cm. Aprovechar la parte verde
1 cucharada sopera de harina
2 cucharadas de nata agria o en su defecto, yogur griego
100 gr queso parmesano rallado
1 puñadito de hierbas de Provenza
4 láminas de hojaldre
1 huevo batido
Sal, pimienta negra molida
un pellizco de nuez moscada

Calentar mantequilla y 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Incorporar la cebolla y el puerro, la sal y la pimienta y pocharlo suavemente hasta que quede transparente y ligeramente dorado. Agregar la harina en forma de lluvia y remover para que se integre y se tueste un poco, sin parar de remover. Añadir la nata o el yogur, el pellizco de nuez moscada y remover hasta que espese.
Trasladarlo a un bol y añadir el queso parmesano y las hierbas de Provenza. Rectificar de sal.
Precalentar el horno a 200°
Estirar la pasta y con un cortapastas cilíndrico de 6 cm de diámetro recortar 64 círculos.
Pintar con el huevo el borde de 32 círculos.
Colocar el relleno con una cucharita de postre,  en el centro de estos  32 círculos. Cubrirlos con los otros 32 y sellar los bordes con la ayuda de un tenedor.
Colocarlos sobre una bandeja de horno cubierta con papel siliconado y pintarlos por encima con el huevo.
Cocer 25 minutos.
Los de hojaldre hasta que queden hinchadas y doradas.
Los de masa de empanada hasta que quedan bien doradas.
Pero ambos, necesitan los 25 minutos de cocción.




Hoy me he puesto medallas a mi misma (no tengo abuela), ya que este pudding ha sido totalmente una invención. 
He estado leyendo en libros de cocina, sobre los pudines, ya que nunca lo había hecho y al final se me ha puesto la cabeza como un bombo, pues no había ninguna similitud entre unos y otros.
He pensado que haría lo que quisiese, con los restos que tenía y el resultado ha sido una mezcla muy buena.



200 gr de restos de bizcocho
100 gr pan del día anterior sin corteza
75 ml leche
200 ml leche de coco
3 huevos
2 cucharadas de azúcar
40 gr cacahuetes salados toscamente picados, han de quedar a trocitos pequeños
125 gr arándanos deshidratados
Caramelo líquido

Con esta cantidad me han salido 4 pudines de 10 cm de diámetro.
Precalentar el horno a 180º
Mantecar bien los moldes y echar en el interior un poco de caramelo líquido.
Mezclar el pan, el bizcocho a trozos y las leches. Aplastarlo con un tenedor hasta dejarlo con la consistencia de una papilla.
Poner agua a hervir y cuando arranque el hervor, echar los arándanos, apagar el fuego y dejar que se hidraten. 
Batir los huevos como para una tortilla. Añadirlo a la papilla, echar también los arándanos colados, el azúcar y los cacahuetes. Mezclar bien y rellenar los moldes.
Cocer en el horno al Baño María por espacio de 30 a 35 minutos. Probar con  una aguja, si al introducirla en el pudin, ésta sale seca, es que ya está hecho.
Dejarlos 5 minutos en el molde y luego desmoldarlos sobre una rejilla hasta que se enfríen.
Se pueden servir con merengue, acompañado de fruta fresca o como aquí, que lo he acompañado con crema Sabayón.
Pero la verdad, es que los sabores son tan diversos, que como mas me ha gustado es tal cual, sin ningún acompañamiento.
Este tipo de postre, es mejor comerlo al día, ya que de un día para otro el interior se va secando. Quizás, si se hace en un molde de cake aguante mejor.




CREMA SABAYÓN

miércoles, 6 de febrero de 2013


El Sabayón o Zabaione, es una crema de origen italiano.
Quizás el inicio de esta crema venga de una costumbre muy antigua de consumir bebidas reconstituyentes a base de vino y yemas de huevo.
Aparece por primera vez en un tratado de cocina italiano "El libro de arte Coquinara" del maestro Martino da Como, publicado en 1465.
Esta crema es una mezcla de yemas de huevo, azúcar y vino dulce o vino de Marsala, cocido al baño María.
Normalmente se usa para acompañar otros postres o pasteles. También puede servirse solo, caliente o templado, acompañado de higos frescos o frutos rojos.

6 yemas de huevo
200 gr azúcar
250 ml vino dulce, vino blanco o vino Marsala (es el mas indicado)

Batir yemas y azúcar en un bol de cristal hasta que queden cremosas. Añadir el vino y con unas varillas manuales mezclarlo bien. Colocarlo sobre un cazo con agua que estará ya en el fuego. El bol ha de quedar sobre el cazo y el agua ha de tocar todo el bajo del bol. El calor ha de ser constante y a fuego suave. 
Se ha de batir continuamente con las varillas, hasta que doble el volumen y espese, ha de quedar con la consistencia de una crema.
Al poner el bol mas grande sobre el cazo nos aseguramos que no entre agua en él.
La operación de batir hasta que doble el volumen y espese no es rápida, se necesita paciencia, pero el esfuerzo vale la pena, ya que se consigue una crema deliciosa. A medida que se va enfriando, ésta irá espesando.





Mi marido y nuestro amigo Pancho, en Benacazón, provincia de Sevilla, fueron a un restaurante donde les dieron unas Albóndigas de cordero con leche de coco y cacahuetes, que encontraron deliciosas.
Entre los dos, degustándolas, fueron descubriendo los sabores, ya que estos eran muy diversos y particulares.
Un día me hablaron de ellas, cada uno fue diciendo lo que recordaba de ellas y lo fui escribiendo.
Quizás no tengan nada que ver con las del restaurante, pero lo que si os puedo decir es que son muy sabrosas y diferentes.  


Ingredientes para 4 personas:

  1. 500 gr carne de cordero picada
  2. 150 ml leche de coco
  3. 150 gr pan blanco del día anterior (sin la corteza) 
  4. 40 gr cacahuetes fritos salados y azucarados, picados pero no muy finos. Se han de encontrar los trocitos.
  5. 1 yema de huevo
  6. 1 cebolla cortada a daditos muy pequeños "Brunoise"
  7. sal
  8. pimienta negra
  9. jengibre
  10. nuez moscada
  11. 3 patatas

  • Hervir las patatas sin pelar, con mucha sal (un buen puñado), hasta que casi no quede agua en la olla. Sacarlas y dejarlas secar. Se pueden hacer el día antes y guardarlas sin pelar.
  • Mezclar la leche con el pan a trozos, aplastar con un tenedor hasta conseguir una papilla. Dejar reposar un rato.  
  • Mientras, rehogar en aceite de oliva la cebolla hasta que quede transparente. Colarla para que no quede aceite y mezclarla con la carne, el huevo, los cacahuetes, el pan remojado en la leche, sal, pimienta y un pellizco de cada especie. Trabajar bien la masa con las manos, para que se mezclen bien todos los ingredientes. Probar el gusto por si fuese necesario aumentar la sal. 
  • Hacer las albóndigas, no han de quedar muy consistentes, mas bien blanditas, pero que guarden la forma.
  • Freírlas en abundante aceite, hasta que queden  bien doradas.
  • Servirlas sobre rodajas de patata cortadas un poco gruesas. 



BIZCOCHO DE RESTOS

viernes, 1 de febrero de 2013



Un día, Eulalia mi sobrina, fue a comer a casa de mi hermana y le llevó un pastel hecho con restos de bizcochos, que había realizado una amiga suya.
La idea me pareció sensacional, para esos días que tienes restos de galletas, repostería. Cualquier cosa dulce sirve. Aunque estén reblandecidos y humedecidos, sirve todo. Es un pastel fabuloso, y además nunca sabe igual, dependiendo de lo que pongamos.


El día que lo hice le puse: una ensaimada que tenía en el congelador, un resto de galletas Digestive, que habían quedado reblandecidas y unos Kelloggs de chocolate que compré y se quedaron abiertos en la despensa.


Ingredientes para un molde de 20 centímetros de diámetro:

3 huevos
165 gr azúcar
170 ml leche
100 ml aceite girasol
125 gr harina
250 gr repostería y restos triturados
1 cucharadita de café de levadura química Royal

Precalentar el horno a 180º y mantecar un molde desmontable de 20 cm de diámetro.
Triturar la repostería hasta que quede como harina


Mezclar la repostería triturada con la harina y la levadura química. Reservar.
Trabajar con un robot de cocina o una batidora de varillas, los huevos y el azúcar hasta blanquearlos a velocidad alta.
Añadir el aceite y la leche, a velocidad media. Cuando se haya integrado, bajar la velocidad al mínimo y cucharada a cucharada ir añadiendo la mezcla de los secos, hasta terminar y que todo se haya mezclado.
Llenar el molde. Golpearlo sobre la encimera para que quede igualado y pasarlo al horno caliente. Cocerlo entre 35 o 45 minutos, dependiendo del horno. Probar pinchando con una aguja, a partir de 35 minutos. Si sale seca ya está hecho.
Sacarlo del horno y dejarlo en el molde durante 10 minutos y luego desmoldarlo y dejarlo enfriar sobre una rejilla.
Lo pincelé por encima con almíbar y lo decoré con fruta fresca: fresones y kiwis. Pincelé la fruta con mermelada de albaricoque calentada y colada por un tamiz.
Lo divertido de este bizcocho, es que dependiendo de los restos que tengáis  el sabor será completamente distinto. Este día tenía gusto a chocolate muy suave.


Sobre mí


Hola,

Me gusta la cocina. La he vivido desde que era pequeña, ya que en casa, mi madre y mi abuela materna cocinaban y dirigían de maravilla, haciéndonos participar y ayudar a mis hermanas y a mí.

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