Cuando era pequeña, mis padres siempre compraban casitas de crocanti, se hacían mas en Pascua, pero siempre estaban decoradas como las casitas de jengibre. Por esto hoy con esta entrada, he querido hacer un guiño a mi infancia con estas casitas.
Las de crocanti las dejo para Pascua.


Para hacer este pastel, he hecho una base de bizcocho rectangular. Lo he cubierto con fondant verde y las casitas son de bizcocho con mezcla de especies.
Mi problema es mi pulso,no es que sea malo, es que es malísimo. Por eso admiro tanto a las que hacen galletas decoradas. 
Como podéis ver, mi decoración con la glasa real deja bastante que desear, pero, cuando mejor lo quiero hacer, mas nerviosa me pongo y peor me sale.
De toda formas he disfrutado mucho haciéndolo y estoy muy contenta del resultado, quitando lo de la glasa.

Las galletas decoradas que he puesto, me las ha regalado Pilar de Cazuelicas y son tan bonitas que no soy capaz de comerlas.
Bueno, una si que la comí, para probarla y mi marido hizo desaparecer alguna mas. Estas son las que pude rescatar. 
Es una artistaza, una gran amiga y una gran mujer.                                  


BIZCOCHO para un molde rectangular de 30 x 21 x 5 cm

250 gr azúcar
125 gr harina
60 gr harina de maíz "Maicena" 
7 yemas de huevo  
8 claras de huevo  
50 gr mantequilla 
2 sobres de azúcar aromatizado a la vainilla 

Ablandar la mantequilla en el microondas, sin que quede completamente deshecha y con el calor y revolviendo, ayudamos a que termine de deshacerse.
Dejamos que se enfríe a temperatura ambiente.
Precalentar el horno a 180º
Cernir las harinas y reservar.
Mezclar las yemas con 190 gr de azúcar en la maquina a velocidad alta y con el gancho de montar, hasta que doble el volumen y queden blanqueadas. 
Cambiar el gancho y poner el de batir. Poner a velocidad media e ir añadiendo la mezcla de harinas cucharada a cucharada.
Montar las claras a punto de nieve, cuando éstas se monten sobre las paredes, añadir el resto del azúcar y batir hasta que estén bien firmes.
Echar dos cucharadas de claras a la mezcla anterior y mezclar con una espátula de madera, esto ayudará a darle una textura mas suave.
Echar el resto de claras y juntarlo a la mezcla con mucho cuidado y con movimientos envolventes.
Incorporar la mantequilla bien batida y seguir mezclando con el mismo mimo de antes hasta que todo quede bien unificado.
Mantecar  el molde correspondiente y echar en él la crema. 
Golpear el molde con un golpe seco sobre la encimera para que se alise y colocarlo en el centro del horno. Hornear unos 45 minutos, dependiendo del horno. Pinchar con una aguja. Si sale seca es que el pastel ya está.
Voltearlo sobre una rejilla y dejarlo enfriar.


CASITAS DE JENGIBRE, BUND CAKE DE JENGIBRE:

300 gr harina
240 gr mantequilla a temperatura ambiente y cortada a tacos
300 gr azúcar
240 ml leche caliente
4 huevos
1 y 1/2 cucharadita de levadura química Royal
1 cucharadita de café de extracto de vainilla
1/4 cucharadita de café de sal
2 cucharadas de "Mixed Spices" o "Lebkuchen- Gewürz" o mezcla para el "Pan de Especies" 
Si no tenéis poner: 1 cucharadita de café de jengibre molido
                           1 cucharadita de café de canela molida
                           1/4 cucharadita de café de nuez moscada molida
                           1/4 cucharadita de café de anís molido
                           1/8 cucharadita de café de clavo molido
                           1/8 cucharadita de café d cardamomo molido
                           1/8 cucharadita de café de alcaravea molida


Precalentar el horno a 170º . Mantecar los moldes, sobretodo los recovecos, para que no se pegue la masa y el pastel salga fácilmente. 
Cernir harina, levadura, especies y sal. Reservar.
En la batidora eléctrica mezclar mantequilla con azúcar hasta blanquear, unos 5 minutos a velocidad media. Añadir los huevos uno a uno, cuidando de no añadir el siguiente hasta que el anterior esté bien integrado. Cuando el último ya se haya mezclado bien, echar el extracto de vainilla. Trabajar 1 minuto.
Bajar la velocidad al mínimo y añadir la mezcla de harina y la leche en 3 adiciones, empezando y terminando por la harina.
Con esta cantidad he tenido para tres casitas.
Echar en los moldes y hornear 40 minutos. Según el horno a los 35 minutos ya podéis pinchar y si sale seco ya se puede sacar de horno.
Dejarlo sobre la rejilla 10 minutos sin desmoldar y luego desmoldarlo sobre  ella, hasta que se enfríe.



MONTAJE:
Dejar reposar los pasteles hasta el día siguiente
Cubrir la base rectangular con el fondant verde, estirado muy fino con el rodillo de silicona, para que haga de césped.
Cortar la base de las casitas para que queden planas y colocarlas sobre el césped.  Con glasa real y la ayuda de un palillo, de una manga pastelera con la boquilla mas pequeña (la abertura) o también puede servir una jeringa pequeña. Hacer dibujos imitando la nieve caída.
Espolvorear con azúcar glas por encima.




GLASA REAL
1 clara de huevo
300 gr de azúcar glas
zumo de limón

Batir la clara de huevo a mano hasta que  espumee, incorporar el  azúcar  y mezclar bien. Quedará muy espeso, pero se ha de añadir el limón gota a gota, pues si  nos pasamos  quedará  demasiado  claro y tendremos que poner  mas azúcar. La consistencia ideal sería la de pasta de dientes. 


                                      
                     

Fuente de la casitas: Ingrid de "My Lovely Food"

Os deseo a todos unas felices Fiestas y mi deseo mas ferviente sería, que todo el mundo tuviese todo lo necesario para vivir dignamente y que desapareciera todo el odio y la mezquindad que existe en el planeta. Se que todo esto es una utopía, pero es lo que siento y mas ahora, tal como están las cosas.
El poder de la mente es muy poderoso y si todos deseáramos lo mismo, quizás lográsemos poner nuestro granito de arena  para llegar a conseguirlo.
Un granito de arena, parece que ni se vea.... pero muchos de ellos, llegan a crear un desierto.
De mis recuerdos de infancia de la Navidad, siempre habían dos cosas que han perdurado en mi memoria: las postales de Navidad de Ferrandiz y los aguinaldos. 
Cuando  el  que traía el aguinaldo llamaba a casa, corría para quedarme con la
postal ya que hacía colección de ambas cosas, pero con el correr de los años ya no se donde han ido a parar.
Recuerdo todas las postales de Navidad sobre una mesa al lado del Belén. ¡Y que belenes que montábamos! Con ríos hechos de papel de plata, los Reyes Magos, que cada día se acercaban un poquito mas hacia el Nacimiento. La pared con cartulina azul cielo y estrellitas doradas pegadas en ella. 
Mis hijos, mientras fueron pequeños, también disfrutaron de lo mismo. ¡Ah!, Y se tenía que cantar una canción de Navidad el día de Nochebuena. Era un milagro que no lloviese o nevase al día siguiente.
En esa época, los arboles de Navidad aún no se habían puesto de moda.



Con esta entrada me despido hasta después de Reyes. Ahora toca dedicarme en cuerpo y alma a la familia. 
¡Hasta el 2013. Que seáis felices!



Este pastel llevaba mucho tiempo queriéndolo hacer y estaba aparcado, no se porque, bueno si, tenía que esperar que el tiempo de las mandarinas estuviese en su mejor momento y ahora lo es.
Lleva 18 creps.  Entre una y otra, una capa fina de Curd de Clementinas al Cointreau y cubierto con él.
La receta de las creps, me la ha dado mi sobrino que tiene una creperíe, con lo que podéis imaginaros lo buenas que son. A llevar miel quedan como caramelizadas.


INGREDIENTES PARA LAS CREPS: Salen unas 40, si se necesitan menos rebajar la cantidad de los ingredientes.


185 gr de huevos (mas o menos 3, dependiendo del tamaño, .pesarlos sin cáscara)
1 cucharada de postre rebosante de canela 5,60 gr
1 cucharada sopera casi llena de aceite de oliva suave 5,60 gr
18 gr miel
375 gr azúcar
550 ml leche
375 harina
100 gr mantequilla

Fundir la mantequilla y reservar.
Juntar todos los ingredientes y triturarlos con el minipimer o la Thermomix, hasta que estén bien unidos.  Pasar por un colador de malla fina, por si quedase algún grumo y reposar en el frigorífico como mínimo 1 hora.
En una sartén antiadherente de 18 cm de diámetro, echar una cucharadita de mantequilla y esparcirla con la ayuda de un pincel de silicona.
Echar un cucharon pequeño de masa y moviendo la sartén esparcirla uniformemente por toda la sartén. Cuando este dorada por un lado, darle la vuelta hasta que este lado también se dore. Ayudarnos para darle la vuelta y sacarla con una espátula de madera. Depositarlas sobre un plato grande. Posiblemente la primera crep, absorba demasiada grasa y se haya de desechar.
Añadir mas mantequilla cuando sea necesario, pero siempre en muy poca cantidad.
Intentad hacerlas lo mas finas posibles.


La receta del Curd de Clementinas al aroma de Cointreau aquí. Con la cantidad de la receta, hay suficiente para este pastel.

CONFECCIÓN DEL PASTEL:
Colocar una creps sobre la bandeja donde se vaya presentar y sobre ella esparcir una cucharada de Curd, colocar otra crep y sobre ella una cucharada de Curd y así hasta terminar con las creps.
Si el Curd esta muy frío, pasarlo un momento al Baño María y removerlo con unas varillas manuales, hasta que tenga una consistencia de crema espesa, Echar ésta por encima y dejar que caiga por los laterales del pastel.




Mejor si dejáis el pastel en la nevera de un día para otro, ya que así, este se aposentara, cojera frío y al comer no se separaran las creps



CURD DE CLEMENTINAS AL COINTREAU

miércoles, 19 de diciembre de 2012



Éste es otro Curd, pero esta vez de Clementinas y aromatizado con Cointreau.
Sirve para lo  mismo que el Lemond Curd.
Con los ingredientes que pongo sale bastante cantidad. Si no se necesita tanto, reducir a la mitad los ingredientes.

4 huevos + 2 yemas
150 gr azúcar
200 gr mantequilla a cubos
2 cucharadas de Cointreau
200 ml de zumo de Clementinas
la piel de 3 mandarinas

Mezclar en la máquina con las varillas de batir los huevos y las yemas con el azúcar hasta blanquear.
Juntar todos los ingredientes excepto la mantequilla y colocarlos en un cuenco  al fuego, dentro de otro mas grande, con agua para cocer al Baño María. Remover continuamente con una espátula de madera hasta que la mezcla se vuelva espesa. Es importante que la crema no llegue a hervir pues se cortaría. Se sabe que está en su punto cuando pasando el dedo por la espátula llena de crema, queda la marca y no se une. Tendrá la textura de una crema o salsa holandesa. Si se tiene termómetro ha de llegar a los 71º C , esto llevará mas o menos unos 10 minutos.
Colarla de inmediato pasándola por un cedazo fino para sacar grumos, si los hubiera y las pieles. Ir echando los trozos de mantequilla uno a uno batiendo bien con unas varillas hasta que se integren en la crema caliente. Todo este proceso de colar y echar la mantequilla se ha de hacer rápido para conseguir que no se enfríe antes de terminar, para que la mantequilla quede bien integrada a la crema.
Tapar con papel film para que no se reseque la superficie. Una vez fría se puede usar, guardar en el frigorífico o congelar. En el frigorífico se conserva una semana.



POLLO DE CORRAL ASADO DE NAVIDAD

lunes, 17 de diciembre de 2012



Este pollo lo hacía mi madre y mi abuela el día de Navidad. Continué la tradición desde que me casé. Mi suegra lo hacía muy parecido pero sin relleno.
Con unas maestras así, he hecho una mezcla de las dos y el resultado es delicioso.
El día de San Esteban, cada año viene la familia de mi marido a casa y éste es uno de los platos del menú. Haré cuatro piezas, pues nos reunimos 23 personas. Cada pollo suele pesar de 3 a 4 Kg.
Este año, al hacerlo antes para el blog, al ir a comprar los ingredientes, en Mercadona encontré castañas ya peladas y preparadas en una bolsa de 100 gr.
Nunca las había puesto y soy de lo mas tradicional con los ingredientes, pero al verlas, no me pude resistir y pensé que si luego no nos gustaban, no las volvía a poner, pero nos ha agradado mucho encontrarlas entre los otros frutos, osea que es un ingrediente de nueva incorporación.
Cada año hago el mismo menú, ya que todos lo esperan y no puedo variar nada, pues si no, me lo reclamarían (veremos que dicen de las castañas). Son muy exigentes y a la vez super agradecidos.
Es un día muy laborioso, pero no lo cambiaría por nada. Solo de ver lo que disfrutamos todos: primos, cuñados etc. y de estar juntos, ya vale la pena todo el trabajo y el esfuerzo realizado.


Ingredientes para 6 personas o 8 (depende del hambre):

1 pollo de corral de 3 a 4 Kg 
10 ciruelas
8 orejones
un puñado de pasas Moscatel
un puñado de piñones
1 manzana de carne fuerte tipo Pink Lady, pelada, descorazonada y cortada a octavos
100 gr de tocino entreverado cortado a tiras
100 gr castañas peladas
salchichas
1 trufa cortada a láminas
Jerez seco y Brandy
1 bolsita de infusión de manzanilla
Aceite de oliva suave 
Manteca de cerdo
Sal y pimienta negra

El día anterior, escaldar las ciruelas y los orejones. Sacarlos con una escurridera y reservarlos. Escaldar igualmente las pasas, pero mas rápidamente y reservarlos también junto a los orejones y ciruelas.
En una sartén a fuego suave con un poco de aceite, freír el tocino, cuando esté un poco dorado, añadir la salchicha. Una vez esté hecha, incorporar la manzana, dorarla y echar las castañas, los piñones y las frutas secas. Darle unas vueltas y añadir a partes iguales jerez y brandy hasta casi cubrir. Dejar que hierva 2 minutos y echarlo en un bol grande. Añadir la trufa, remover y tapar. Cuando se haya enfriado, dejarlo macerar en el frigorífico hasta el día siguiente.
Limpiar bien el pollo, chamuscar al fuego de posibles plumas, abriendo las alas, que es donde suelen quedar mas pelos. Volver a colocar las alas en su posición.
Escurrir los ingredientes del bol, reservando el líquido. 
Colocar el pollo en una bandeja de horno, con un chorro de aceite en su base. Salar y pimentar generosamente y sobre todo, no olvidar el interior. 
Rellenar con los ingredientes reservados que nos quepan hasta que quede bien lleno, sin olvidar el hígado. Reservar el resto.
Coser o cerrarlo con palillos. Atar las patas.
Embadurnarlo generosamente con manteca y echar una chorro generoso de aceite por encima. La manteca de cerdo es lo que le da un gusto especial y distinto. Sed generosos con ella.


Pasar la bandeja al horno caliente arriba y abajo a 200º. 
Es muy importante, regarlo con asiduidad con la propia grasa que vaya soltando.
Mientras, hacer una infusión de manzanilla en 250 ml de agua y reservar. Cuando se haya enfriado, mezclarla con el líquido de la maceración
El pollo necesitará mas o menos 3 horas de cocción. Cuando ya se haya dorado, ir regando con los líquidos reservados, hasta añadirlo todo.
Si se nos tuesta demasiado, tapar con papel de plata, pero no olvidar regar continuamente.
30 minutos antes de terminar, añadir el resto de la farsa a la bandeja del asado.
Servir acompañado de su propio jugo desgrasado en una salsera, salsa de manzana y salsa de grosellas  o frambuesas, calientes.
Se puede acompañar de puré de patata, con patatas asadas, etc. 



¿Sabíais que la servilleta la inventó Leonardo Da Vinci? Pero eso lo dejaremos para luego. 
Ahora os presento esta receta de patatas asadas al horno, que es un acompañamiento ideal para todo tipo de carnes.

Para 6 personas:
1 Kl de patatas para freír
100 gr beicon a tiritas
un puñado de hierbas de Provenza
sal y pimienta de 4 colores recién molida


Pelar y cortar a  dados medianos las patatas. Dejarlas en un barreño cubiertas de agua, como mínimo durante 2 horas. Con eso conseguimos que las patatas suelten todo el almidón. Queremos que las patatas se asen y doren y que no suelten agua. Pasado el tiempo, escurrirlas y secarlas con un paño.
Poner en una bandeja de horno un buen chorro de aceite de oliva. Echar las patatas, sal, pimienta y las hierbas. Con las manos bien limpias, removerlas para que se impregnen por todos los lados de los ingredientes añadidos. Incorporar el beicon y hornear a 200º con el calor arriba y abajo. Removerlas de tanto en tanto para que se vayan tostado por todos los lados, hasta que estén cocidas.


El articulo que os voy a transcribir se titula  EL MILAGRO DE LA SERVILLETA  y está escrito por Daniel Civantos.
Mi hermana lo leyó en un viaje y me lo pasó, pues pensó que era perfecto para el blog y desde luego que si. Es muy bueno y de un humor muy sutil. Lo transcribo tal cual:
La Italia de finales del siglo XV, supuso un cambio en la sensibilidad del hombre sentado a la mesa. Veníamos de una época donde los banquetes medievales parecían batallas en las que los principios del buen gusto habían desaparecido, si alguna vez habían existido.
Durante su larga estancia en el palacio de los Sforza en Milán, Leonardo Da Vinci, no solo pintó una de sus obras maestras, La Última Cena, sino que también decidió que sería la ultima vez  que el hombre cenaría como un guarro. De hecho, la cocina fue una de sus grande pasiones y se le atribuye la redacción del Códex Romanoff en 1490, que contiene un compendio de recetas, ideas y protocolo e, incluso, modales a seguir en el momento de comer.
Ludovico Sforza (o Ludovico El Moro) tenía unas costumbres bastante deleznables en la mesa, al igual que los invitados que acudían a sus cenas. Para limpiarse las manos, solían atar con cintas conejitos a las sillas y sobre los pobres animales, restregaban sus manos para dejar la grasa en sus mullidos lomos.
Además Leonardo observó, que su señor Ludovico gustaba de limpiar su cuchillo en los faldones de las mesas colindantes, circunstancia que, junto con la suciedad que encontraba cuando los comensales se levantaban (más parecida a los despojos de un campo de batalla), hizo que el genio considerara prioritario dar con una solución a este problema, antes de seguir con su producción artística.
Leonardo, que por entonces era Maestro de Banquetes en la corte de los Sforza en Milán, se sentía tan afligido por este comportamiento que, en la siguiente cena, presentó su solución, que consistía en un paño individual dispuesto sobre la mesa frente a cada individuo, para limpiarse las manos o la boca y evitar mancharse, en sustitución del mantel.
Una vez sentados los comensales, Leonardo se quedó observando con indignación su reacción: ningún invitado supo que hacer con aquel trozo de tela. Algunos lo utilizaron para sonarse los mocos, otros se sentaron sobre él y hubo quien lo usó para envolver los trozos de comida que escondían en sus bolsillos o faltriquera. Y cuando terminó la comida, el mantel quedó tan sucio como de costumbre.
Parece ser que los paños inventados por Leonardo no tuvieron mucho éxito en esa cena primigenia. Pero la servilleta, a pesar del mal pronostico inicial, acabó imponiéndose en todo el mundo como un objeto que, finalmente, se convirtió en un símbolo de buen gusto y distinción.



TRONCO DE NAVIDAD

martes, 11 de diciembre de 2012




Con las Navidades a la vuelta de la esquina y yo sin publicar nada navideño. 
Este año me va a pillar el toro, se me está acumulando el trabajo.
Este tronco es muy socorrido, de fácil confección y a todos les gusta.

BIZCOCHO:
125 gr harina
125 gr azúcar
5 huevos

GANACHE PARA EL INTERIOR:
250 ml nata para montar de 35% grasa
250 gr chocolate de cobertura de buena calidad
1 chupito de brandy

COBERTURA:
250 gr chocolate de cobertura de buena calidad o chocolate con un mínimo de 70 % de cacao
80 gr mantequilla

DECORACIÓN:
Azúcar glas 
4 Peladillas blancas

El día antes preparar el ganache:
Poner la nata a hervir, a la que arranque el hervor, sacar el cazo del fuego y echarlo en un bol donde tendremos el chocolate troceado. El mismo calor disolverá éste y al final remover con unas varillas manuales hasta que quede bien unido. Añadir el brandy y mover hasta unirlo. Guardarlo en la nevera hasta el día siguiente.

Preparar el bizcocho:
Precalentar el horno a 180º
Batir huevos y azúcar con la maquina y las varillas de montar, hasta que doble o triplique el volumen, adquiera un color blanquecino y espese. Esto es el punto de relieve.
Parar la maquina y añadir la harina cernida en tres adiciones, con la ayuda de una espátula y con movimientos muy suaves, de abajo hacia arriba, para que la masa pierda el mínimo de aire posible.
Estirar un papel siliconado sobre la placa del horno y sobre él extender la crema dejándola lo mas lisa posible.
Cocerla durante 15 minutos.
Mojar un paño de algodón en agua fría y estrujarlo bien. Estirarlo sobre una rejilla
Sacar la placa de bizcocho del horno una vez cocida y colocarla con el papel por encima, sobre el paño humedecido. Sacar con cuidado el papel y enroscar el bizcocho con mimo y con la ayuda del paño, que iremos tensando y enrollándolo con el bizcocho, de manera que nos quedará un rulo. Dejar enfriar, mínimo dos horas, para que coja cuerpo.
Mientras, sacar el ganache de la nevera y trabajarlo con la maquina y las varillas de montar, hasta que tenga una consistencia espesa. 
Estirar la plancha de bizcocho y cubrir con el ganache. Volver a enrollarlo sobre si mismo, pero ayudándonos y envolviéndolo con el trapo. Guardarlo en la nevera.
Mientras, preparar la cobertura: 
Poner un cazo con agua al fuego y dentro de él otro mas pequeño con el chocolate troceado y la mantequilla. Dejar que se deshaga al Baño María y una vez conseguido, sacar del fuego y remover bien con las varillas manuales.
Colocar el bizcocho sin el paño, cortar los dos extremos del tronco con un corte en diagonal, con un cuchillo bien afilado.
Colocar el tronco sobre la bandeja de servir y con una cuchara ir extendiendo la cobertura por encima, cubriéndolo todo. Pegar los dos trozos a ambos lados del tronco como si fuesen ramas cortadas, se engancharan con el chocolate. Cubrir también las ramas con cobertura. Con el dorso de un cuchillo ir dando forma al chocolate.
Guardar en la nevera un rato, hasta que empiece a endurecerse el chocolate y entonces, con el filo de un tenedor pasarlo sobre la cobertura para que se formen las grietas de la corteza del tronco. 
Guardarlo en la nevera hasta el momento de servir.
Decorarlo con el huevo hilado, haciendo un nido y colocando dentro de él, las peladillas como si fuesen huevos.
Espolvorear de azúcar glas, para que haga el efecto de nieve.




LOS LADRONES DE LO AJENO

lunes, 10 de diciembre de 2012

Estoy tan indignada y enfadada, que hoy solo escribo para explicaros lo que me ha pasado.
No pongo ninguna receta. He dejado pasar un día antes de escribir, pues si lo llego ha hacer en el momento en que lo vi..... preferí dejar pasar una noche para calmarme un poco, pero sigo indignada de verdad.
Ayer hice un pastel de castañas que me salió...... para tirar a la basura y me fui al ordenador para ver pasteles con castañas, puse las imágenes para ver si veía algo que me interesara. Entre ellas, vi la de un pastel de castañas que publiqué  en el año 2010, al clicar sobre el, cual sería mi sorpresa al salir otro blog y no el mio. Lo abrí y vi mi foto publicada en una receta que han escrito ellos. Me quedé con los ojos como platos.
La foto es ésta:

http://lasrecetasdemanu.blogspot.com.es/2010/02/pastel-de-castanas.html
Ese blog del que hablo es SABOREGALEGOS. Encima, este blog está ligado como marca a la empresa gallega AUQAL MARKET S L., que es una empresa de comercio de toda clase de productos de alimentación y catering. Vete a saber, si ellos saben que el blog al que ellos apoyan, es un fraude.
Porque eso es lo que es ese blog para mi.
Hago mi trabajo con ilusión, porque me gusta la cocina y la investigación que sobre ella encuentro, las fotos las hago mejor o peor, pero son mías y pongo toda  mi ilusión en ellas y a medida que el blog avanza, también avanzo en el aprendizaje, me lo curro, como os lo curráis todos los que como yo hacemos esto con ganas e ilusión y encima lo hacemos altruistamente.
Para que luego venga un chorizo, te coja una foto y no tenga la decencia de decir de donde ha salido, si no que la ponga como suya.
Lo encuentro indignante. 
Les he escrito un comentario, diciéndoles lo que pensaba de ellos y luego les he escrito otro, diciendo que si los quitaban, me estaban dando la razón en todo lo que pienso de ellos. Pero claro, demostrando la calaña que tienen robando el material a otros blogueros, no van ha dejar los comentarios, para que sus seguidores se enteren del fraude de su blog.
Si tengo que decir algo en mi contra, es que no se porque, las primeras fotos publicadas en las primeras recetas, no llevaban mi nombre, cosa que ayer remedié rápidamente. Pero no por eso se puede robar una foto.
¿Que credibilidad puede tener ese blog? Si lo mas lógico cuando haces una comida es hacerle la foto. ¿Quiere decir eso que ni siquiera han hecho el plato, si no que lo han copiado? Porque si no, no entiendo el robo.
Perdonad el cabreo, pero necesitaba desahogarme.





Me gusta la cocina india, la mezcla de dulce y salado, los frutos secos y el arroz con leche, por esto cuando vi esta receta en un libro de cocina india, de los que corren por mi abultada biblioteca culinaria, supe que tenía que hacerlo y no me defraudó en absoluto. Aunque cambié un poco las cantidades para hacerlo mas a mi gusto. No se porque, cuando leo una receta siempre tengo que variar algo, casi nunca la dejo tal cual.  
Este es un arroz con leche, pero no al estilo de los que hacemos aquí. Tiene unos matices y aromas distintos, por las especies y el tipo de arroz: Basmati, que ya de por sí es muy aromático y de un sabor delicioso.
El arroz Basmati es originario de India y Pakistán, pero el que mejor reputación tiene es el cultivado en las colinas del Himalaya. Los granos de arroz son mas largos que anchos y crece a lo largo durante su cocción.
Los mejores tipos de arroz basmati envejecen durante varios años, antes de descacarillarlos y comercializarlos, ya que el arroz se cocina mejor con un contenido de agua mas bajo y así se concentra su aroma.


Ingredientes para 6 personas:

400 gr arroz Basmati
375 ml leche
375 ml agua
1/2 cucharadita de postre de mantequilla
4 cucharadas de leche
10 hebras de azafrán
75 gr mantequilla
4 clavos
4 vainas cardamomo verde enteras
15 almendras tostadas, peladas y picadas
15 pistachos, pelados y picados
un puñado de pasas sultanas
6 cucharadas de azúcar bien colmada

Poner en una ollita al fuego, la leche, el agua, la cucharadita de mantequilla y el arroz. Cuando llegue el punto de ebullición, tapar la cazuela, bajar el fuego al mínimo y cocer por espacio de 10 minutos. Si vemos que le falta mas líquido le añadimos un poco mas de leche. Mejor que quede caldoso. 
Mientras, mezclar las 4 cucharadas de leche caliente, con el azafrán y dejar en infusión, por espacio de 4 minutos. 
En una cazuela, fundir la mantequilla a fuego medio alto, añadir los clavos, el cardamomo, las almendras, los pistachos, el arroz, el azúcar y las pasas. Remover todo y añadir la infusión de leche con azafrán.
Remover un minuto para unirlo bien y dejar enfriar en los boles donde se vaya a servir. Sacar los clavos. Tapar con film, dejar enfriar en la nevera hasta su consumición.


CREMA DE MANDARIINAS

miércoles, 5 de diciembre de 2012



Ingredientes para 6 personas:

600 ml de nata para montar
zumo de 4 mandarinas
la piel de 3 mandarinas
de 3 a 5 cucharadas de azúcar moreno dependiendo de la acidez de las mandarinas


Poner la nata con las pieles en una cacerola al fuego, hasta que arranque el hervor. Cerrar el fuego, tapar la cacerola y dejar en infusión 3 minutos.
Mientras, exprimir el zumo de las mandarinas y mezclarlo con el azúcar. La cantidad de él, depende de la acidez que tengan éstas, eso va según vuestro gusto.
Cuando haya pasado el tiempo de la infusión, colar la nata, pasarla a una ollita y ponerla al fuego. Cuando arranque el hervor, echar la mezcla de los zumos, colados por un colador de malla fina. Cocer a fuego vivo removiendo sin cesar con una espátula de madera, hasta que espese la crema. Cuando pasando la yema del dedo por la crema que quede en la espátula y haga una linea que no se junte, es que ya está hecha.
Repartirla entre 6 boles, tapar con film y una vez fría guardarla en el frigorífico, dejándola reposar de un día para otro.

PATATAS VIUDAS

domingo, 2 de diciembre de 2012



Cada vez que iba a casa de mi abuela, la primera sensación que recuerdo, es el aroma que salía de su cocina. Cocinaba muy bien y nos enseñó muchas de las cosas que he ido haciendo a lo largo de mi vida.
Uno de los platos que acostumbraba a hacer eran las patatas viudas. La recuerdo con su cara siempre sonriente, saliendo de la cocina con una gran bandeja de humeantes patatas.
Me hace gracia el nombre de patatas viudas. Supongo que se llaman así porque de origen son patatas solas, sin compañía. Por lógica, venían de tiempos de escasez, donde en el puchero le introducían las patatas, algo que tuviesen en aquel momento por la cocina y agua. A base de cocer, con el almidón que soltaban, la salsa espesaba y acompañado de pan, ya tenían  la comida solucionada.
Hoy en día el plato se ha ido enriqueciendo a base de ingredientes y en si ya no son "viudas", ya que llevan mucha compañía, también se les llama patatas guisadas.
He preparado dos, aunque se pueden preparar de mil maneras, según los ingredientes que tengamos en la cocina, pero partiendo siempre de un sofrito de cebolla al que se le puede añadir ajo, pimiento, tomate o alguna otra verdura. Carnes; como chorizo, tocino entreverado, beicon etc.
Se puede añadir hierbas como tomillo o laurel y especies como pimienta o azafrán.
Y lo mas importante: las patatas, que se han de cortar a gajos: rompiéndolas de manera que primero clavamos el cuchillo cortando un poco y seguidamente terminamos de romper el trozo ayudándonos con él. De esta manera, la patata suelta todo el almidón, que es lo que hará que la salsa espese.
Si tenéis una cazuela de barro para cocinar, mucho mejor.


Éstas son las patatas viudas de mi abuela:


1 de patatas tipo Kanabec peladas y cortadas como he explicado antes 
3· cebollas medianas cortadas a cuadritos
100 gr tocino entreverado a cuadraditos
un buen puñado de almendras tostadas a trocitos
Unas hebras de azafrán (optativo) 

Poner la cazuela al fuego, protegida con un difusor entre ésta y el fuego para que no se rompa. Echar un chorro de aceite de oliva y rehogar la cebolla, cuando esté transparente añadir el tocino y rehogarlo hasta que todo quede doradito. Añadir el azafrán, las almendras, sal, pimienta y agua que lo cubra. Tapar la cazuela y dejar cocer hasta que las patatas estén hechas. Si queda demasiado líquido, destapar y dejar reducir la salsa hasta que quede espesita. Rectificar de sal.



Estas otras son patatas viudas con chorizo y beicon.


1 de patatas tipo Kanabec peladas y cortadas como he explicado antes 
3· cebollas medianas cortadas a cuadritos
100 gr tocino beicon a tiritas
100 gr de chorizo picante o no picante a rodajas (según como os guste, yo lo prefiero picante, ya que le da mas alegría al guiso)

En la cazuela de barro, con un difusor debajo, puesta sobre el fuego, rehogar con aceite de oliva la cebolla hasta que quede transparente, añadir el chorizo y el beicon, rehogar para que suelte toda la grasa y echar las patatas y sal. Cubrir de agua. 
Tapar la cazuela y dejar cocer hasta que las patatas estén hechas. Si queda demasiado líquido, destapar y dejar reducir la salsa hasta que quede espesita. Rectificar de sal.



BUNDT CAKE DE LIMÓN

viernes, 30 de noviembre de 2012


Una amiga me regaló este molde de silicona y hasta ahora aún no lo había estrenado. La verdad es que me daba cierto respeto, pero pensé que ya era hora de darle uso y cuando vi esta receta de bundt de limón lo tuve claro. Había llegado la hora de darle la utilización que se merecía este precioso molde. El resultado no me decepcionó.

250 gr mantequilla a trozos y a temperatura ambiente
300 gr azúcar
75 ml zumo de limón
ralladura de 1 limón
425 gr harina
2 cucharaditas de café de la química, tipo Royal
1/2 cucharadita de café de sal
200 ml leche entera
5 huevos


Precalentar el horno a 180º
Con las palas de batir, trabajar en la máquina a velocidad media,  la mantequilla y el azúcar, hasta que quede una crema esponjosa y suave. 
Agregar los huevos uno a uno, no echar el siguiente hasta que el anterior no quede bien integrado.
Añadir el zumo y la ralladura de limón y batir unos segundos mas.
Cernir en un  bol: harina, sal y levadura. Bajar la velocidad y echarla a la crema en tres adiciones, intercalando la leche en dos veces, con lo que empezaremos y terminaremos por la mezcla de harina.
Mantecar bien el molde y echar la crema dentro.
Colocar el molde en el centro del horno, con el calor arriba y abajo sobre una rejilla. Ya que así el calor puede pasar por el agujero del centro del molde y el Bundt se cuece mejor. 
Hornearlo de 50 a 60 minutos. Probar si está cocido hundiendo una aguja en el pastel, si sale seco está hecho.
Sacarlo del horno y dejarlo reposar 5 minutos en el molde y luego desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe.
Se puede cubrir con una glasa de limón, pero yo lo prefiero sencillamente espolvoreado con azúcar glas, ya que de por si, es muy denso.
Para desayunar, acompañando el té o el café...... es empezar y no parar.


CANELÉS DE BORDEAUX

miércoles, 28 de noviembre de 2012



El Canelé de Bordeaux es un pastel pequeño, típico de Burdeos y su nombre viene del gascón "canelat" que significa ranura.
Su historia viene del siglo XVII, cuando lo inventaron las monjas del Convento de la Anunciación de Santa Eulalia, cerca de Burdeos, con los elementos sobrantes de sus cocinas: harina y huevos, de los cuales los vinateros de la comarca usaban las claras montadas para filtrar el vino de Burdeos y las yemas sobrantes las regalaban a las monjas, con lo que ya tenían otro ingrediente. El azúcar de caña y la vainilla, llegaban en abundancia de las islas remotas, gracias a la actividad portuaria de la ciudad. 
Se llamaban "canela" o "canelones". Los repartían entre los pobres o los vendían. Tan populares se hicieron que rápidamente los artesanos del ramo, se especializaron en su fabricación. 

FLAN DE LECHE CONDENSADA

lunes, 26 de noviembre de 2012














El otro día vi en un blog, este flan de leche condensada y me trajo a la memoria ésta receta olvidada y deliciosa, que hacía tiempo que no lo hacía. Tengo las libretas tan cargadas de recetas, que de tanto en cuanto tengo que repasar y encontrar cosas que ya ni me acuerdo.

HUEVOS AL PLATO

viernes, 23 de noviembre de 2012





Hay platos de toda la vida que no se porque, dejan de hacerse y este es uno de ellos. 
Antes, en casi todas las carta de los restaurantes estaba ese plato. Hoy cuesta encontrarlo. Desde que se  ha puesto de moda la cocina sofisticada, los platos de toda la vida han pasado a segundo termino o se los ha relegado al olvido.
Éste es un plato sin pretensiones, fácil, delicioso y rápido de hacer.
También llamados huevos a la cazuela. En Andalucía: huevos a la Flamenca y en Francia: oeufs en cocotte.
La técnica de este plato se basa en el propio calor del recipiente, normalmente refractario, previamente calentado a unos 180º, para que cuaje el huevo y lograr de esta forma su cocinado.
Con esto ya damos por supuesto, que los otros ingredientes que agreguemos para enriquecer el plato, tanto carnes como verduras, ya estarán previamente cocinados.
Las carnes a las que les va bien este plato son hígados de pollo, jamón curado, sobrasada, chorizo, butifarra o salchicha de cerdo etc.
En cuanto a las verduras lo mas clásico son el tomate y los guisantes, pero también admite berenjenas, pimientos, etc.


Yo hoy los he hecho con higaditos de pollo, tomate, guisantes, sobrasada y setas, porque era lo que tenía en la nevera. Con esto quiero decir que se puede poner lo que se quiera, pero hay cosas que son básicas: el tomate, los guisantes y algo de carne, además del huevo, por supuesto.

Ingredientes para 4 personas:
4 huevos bien frescos
4 cucharadas de guisantes hervidos
4 cuchadas de tomate natural sofrito (Hoy lo he sofrito con cebolla)
2 higaditos de pollo cortados en cuadraditos, con sal, pimienta negra y fritos en mantequilla
una rodaja de sobrasada o de chorizo
mantequilla o aceite de oliva
sal y pimienta negra

Tener todos los ingredientes preparados.
Colocar las cazuelitas en el horno caliente para que cojan temperatura. Cuando estén bien calientes, unos 180º, sacar del horno y rellenarlas.
Embadurnarlas con un pincel de silicona, con mantequilla o aceite de oliva, para que el huevo no se agarre a las paredes de la cazuela. Echar una cucharada de tomate en el fondo, añadir los guisantes y los higaditos en un lado.
Cascar el huevo en un bol pequeño y luego lo deslizamos con cuidado sobre el preparado. Si lo cascamos directamente, puede ser que se nos rompa. Haciéndolo de esta manera evitamos ese posible desastre.
Desmenuzar unos trocitos de sobrasada o chorizo por encima. Salpimentar la clara y colocar los recipientes en el horno.
Cuando la clara se hay cuajado y esté de color blanco brillante, sabremos que estará en su punto.  
Comer bien caliente.

"Vieja friendo huevos" Diego Velazquez -1618 - National Gallery - Edimburgo


Sobre mí


Hola,

Me gusta la cocina. La he vivido desde que era pequeña, ya que en casa, mi madre y mi abuela materna cocinaban y dirigían de maravilla, haciéndonos participar y ayudar a mis hermanas y a mí.

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